Presentación


NEcesidades a cubrir

En las últimas dos décadas se ha efectuado en España un gran esfuerzo en infraestructuras que ha permitido modernizar los regadíos y mejorar la capacidad de gestión del agua de riego. En particular, en las redes de riego modernizadas se han reducido o eliminado las pérdidas de agua en el transporte y la distribución de forma que el siguiente paso en la mejora de la eficiencia del uso del agua de riego tiene que alcanzarse por medio del aumento de la eficiencia del riego en la parcela, con una programación del riego optimizada que evite pérdidas por percolación y por evaporación desde la superficie del suelo.

En la práctica diaria, la gestión del agua de riego depende de las comunidades de regantes y la comercialización del producto se realiza a través de cooperativas, SATs o subastas. De esta forma, depende de la iniciativa del agricultor el cálculo de indicadores de productividad del agua de riego o de la energía consumida y no es habitual la utilización ni la comparación de indicadores de rendimiento entre explotaciones o parcelas, ni tampoco encontrar datos a escala de perímetro regable.

La importancia creciente de los protocolos de aseguramiento de la calidad, la trazabilidad y certificación (Global GAP, Naturane, Comité de Agricultura Ecológica de la Comunidad Valenciana, p. ej.) en la producción de frutas hace que las cooperativas necesiten datos sobre cantidad y calidad de agua empleada para riego, y el intercambio de datos entre comunidades y cooperativa se ha hecho necesario para cumplir estos estándares. Pero a día de hoy, el intercambio de datos entre comercializadoras (cooperativas principalmente) y las comunidades de regantes no se produce, de manera que se pierde la información fundamental que permita evaluar la gestión que se hace del riego y sus resultados.

El proyecto GOINNOWATER propone cubrir esta necesidad y es lo que le confiere al mismo tiempo su carácter innovador: conseguir y seguir (monitorizar) una serie de indicadores de gestión, recogidos de forma sistemática a partir de los datos de las Comunidades de Regantes y de las cooperativas de comercialización, a lo largo del tiempo y a nivel de parcela, que permitan la evaluación y por tanto la optimización de la gestión del riego y en general de la producción de regadío.

Justificación

El proyecto GOINNOWATER pretende aplicar una metodología participativa para establecer las necesidades, intereses y preferencias de los regantes y productores de frutales que sirva para configurar una aplicación informática para medir, comparar y mejorar continuamente la eficiencia del uso del agua y de la energía a escala de parcela.

La co-creación participativa consiste en la implicación de todos los actores relacionados con un determinado sector a través de metodologías participativas inclusivas, para resolver un problema particular. Es un enfoque que está en la base de la investigación e innovación responsable (Responsible Research and Innovation) es un tema tranversal en el H2020 y de las estrategias inteligentes como la European Innovation Partnership on Smart Cities and Communities. Según la revisión de Leyden et al. (2017), los procesos participativos más inclusivos conducen a una mayor transparencia, consenso de la comunidad, rentabilidad, pertenencia compartida y mayor éxito a largo plazo.

El empleo de indicadores de gestión y la evaluación comparativa (benchmarking) tienen gran tradición en economía e industria (indicadores clave de rendimiento o KPIs), como procedimiento para la evaluación del rendimiento económico o de procesos. Este enfoque, propuesto inicialmente por Malano y Burton (2001), se ha utilizado para caracterizar la eficiencia comunidades de regantes (Rodríguez-Díaz et al., 2008; Soto et al, 2013), para el análisis de explotaciones hortícolas en Reino Unido (Ganadakis et al, 2015; Knox et al, 2013) y para la evaluación del cultivo de la fresa en Huelva utilizando la huella hídrica e indicadores de gestión del riego (García Morillo et al., 2015). El empleo de la huella hídrica, el inverso de la productividad del agua, sin embargo, no resulta un criterio ajustado para evaluar el uso del agua para la producción agraria (Fereres et al, 2017) porque se necesita un conjunto de indicadores más significativo para obtener un mejor conocimiento de los puntos claves en la mejora de la productividad del regadío. El grupo focal de EIP-Agri "Benchmarking of Farm Productivity and Sustainability Performance" recoge expresamente el gran potencial que ofrece el compartir datos entre distintos agricultores para comparar su rendimiento entre ellos, aprender de otros y actuar en consecuencia para mejorar el rendimiento y sostenibilidad de las explotaciones.

ESTADO DEL ARTE

En materia de modernización de regadíos, la tendencia hasta el momento ha sido la de ejecutar una serie de actuaciones, como el reemplazo de las redes de canales de distribución por redes de tuberías a presión y la sustitución del riego en superficie por instalaciones de riego localizado, de forma que, al eliminar las pérdidas de agua en el transporte, serán capaces de mejorar la eficiencia del uso del agua a escala de parcela. Una segunda tendencia, centrada en la gestión del riego, ha venido a mejorar la programación de riegos mediante el uso de datos agrometeorológicos y programas informáticos para el cálculo del balance de agua apoyados por sensores de humedad del suelo y datos de satélite.
Estas mejoras, a priori, son capaces de generar mejoras en la eficiencia del uso del agua, sin embargo no es habitual ver medidas sistemáticas que permitan constatar este extremo y con ello asegurar que las actuaciones fueron adecuadas y que generan un ahorro que las justifica.
La necesidad de compartir datos entre comunidad de regantes y cooperativa para asegurar la trazabilidad trae consigo una excepcional oportunidad de obtener información valiosa para la mejora continua de la gestión del riego con el cruce de datos de consumos de agua y energía de la comunidad de regantes y de producción y resultado económico de la cooperativa de comercialización.

Problemas y oportunidades

Además de la situación conocida de la escasez de precipitaciones y el cambio climático que marca la agricultura mediterránea, el planteamiento del proyecto GOINNOWATER para mejorar la productividad y sostenibilidad del regadío de frutales surge al constatar que, excepto para certificar los CPCC de Global GAP referentes al riego, no existe un intercambio fluido de datos entre Cooperativas, o comercializadoras, y Comunidades de Regantes que permitan calcular y mejorar la eficiencia del uso del agua y la energía (y fertilización en caso de fertilización comunitaria). El desarrollo de índices de gestión y la evaluación comparativa se ha elegido por su gran potencial para identificar las mejores prácticas de manejo del cultivo y trasladarlas a otros productores para reducir la brecha de producción (yield gap) o ineficiencias en el proceso productivo. El tipo de enfoque elegido se adapta tanto a grandes explotaciones como a parcelas que, por su tamaño reducido, no pueden costear el uso de sensores de humedad de suelo u otra tecnología más sofisticada, como las imágenes de satélite, a escala de parcela.

CARACTER SUPRA AUTONómiCO

El proyecto GOINNOWATER tiene carácter supra autonómico ya que los miembros que forman este proyecto abarcan 3 Comunidades Autónomas:
  • Región de Murcia: Moval Agroingeniería
  • Comunidad Valenciana: Comunidad de Regantes Foia del Pou, Universidad Miguel Hernández de Elche, Universidad Politécnica de Valencia y Federació Cooperatives Agroalimentàries de la Comunitat Valenciana
  • Andalucía: Universidad de Almería

Todas ellas con importantes superficies de cultivo de regadío y con graves déficits de agua, bien temporales o estructurales, que obligan a mejorar la eficiencia del uso del agua de riego para aumentar la eficiencia del riego y así conseguir conservar el cultivo y el paisaje.

ReferenciaS